No te pierdas en pequeñas sutilezas, no pregones lo que no eres capaz de dar, no sientas como tuyo nada que no te corresponda de verdad... como tu misma, no añadas penas a los demás tratando que las tuyas sean más leves, no culpes, ignora los malos modos, te sentiras mucho más liviana cuando sacudas de tus hombros malhumores ajenos, respira y expulsa de ti, lo que consideres que te hace daño.
Un abrazo a la gente de buen corazón.
Un abrazo a la gente de buen corazón.