VILLAOLIVA: El señor Sasaki aclaró la garganta y le preguntó...

El señor Sasaki aclaró la garganta y le preguntó
-Dime... si quieres alguna cosa.
Sadako negó con la cabeza. todo lo que quería era irse a su casa. Pero ¿cuando? Tenía tanto miedo, que se le había formado un nudo en el estómago. Había oído, en varias ocasiones, que muchas de las personas que ingresaban en aquel hospital ya nunca salían de allí.
Yasunaga, la enfermera, entró para pedir a la familia que se fuera y dejara a Sadako descansar. Una vez sola, hundió su cara en la almohada y lloró largamente. Nunca se había sentido tan sola y tan triste.
La grulla dorada.
A la mañana siguiente Sadako se despertó lentamente. Trató de reconocer el sonido familiar de su madre preparando el desayuno, pero todo lo que oyó fueron ruidos nuevos y diferentes propios de un hospital. Dio un largo suspiro. ¡Como hubiera deseado que fuese solo un sueño! Pero todo se volvió más real aún cuando Yasunaga entró en la habitación para ponerle una inyección.
-Las inyecciones y el hospital van mano a mano-sonrió la robusta enfermera- Ya te acostumbrarás.
-Lo que quiero es ponerme bien pronto y para poder irme a casa-dijo Sadako con tristeza.
Esa tarde, la primera en visitar a Sadako fue Chizuko. Sonreía misteriosamente mientras escondía algo a sus espaldas.
Cierra los ojos- le pidió a Sadako, a la vez que colocaba varias hojas de papel y una tijera sobre la cama- Ya puedes abrirlos.
- ¿que es eso?- le preguntó Sadako mirando, sorprendida, las hojas de papel.
Chizuko se sentía inmensamente feliz.
-He encontrado una manera de que te cures- dijo con orgullo-- ¡Mira!
Y cortó un trozo de papel dorado en forma cuadrada. Con gran habilidad, lo dobló una y otra vez hasta formar una preciosa grulla.
Sadakp no acababa de entender;
-Pero ¿como puede curarme esa grulla de papel?
- ¿Recuerdas la antigua historia de la grulla?- le preguntó Chizuko-Se supone que viva mil años. Si una persona enferma hace mil grullas de papel, los dioses escucharán su ruego y se curará- y le entregó la grulla- Aquí tienes la primera.