Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
Buenas noches a la gente de buen corazón.
En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
Buenas noches a la gente de buen corazón.