VILLAOLIVA: Sadako y las grullas de papel---Eleanor Coerr...

Sadako y las grullas de papel---Eleanor Coerr

Buenas Señales.

Sadako nació para ser una gran corredora. Su madre solía decir que Sadako había aprendido a corres antes de saber caminar.
Una mañana de agosto de 1954, Sadako se despertó, se vistió deprisa y salió corriendo a la calle. El sol de la mañana reflejaba mechas de color castaño rojizo en su pelo negro. No había ni una sola nube en el cielo azul, lo cual era una buena señal. Sadako siempre buscaba señales de buena suerte.
En la casa su hermana y sus dos hermanos todavía dormían plácidamente. Sadako se acercó a su hermano mayor, Masahiro, y le dijo:- ¡Despiértate holgazán! Hoy es el Día de la Paz.
Masahiro protestó entre bostezos. Quería seguir durmiendo, pero, como a la mayoría de los chicos de catorce años, tampoco le faltaba el apetito. apenas le llegó el rico olor de la sopa de verduras, se levantó. Mitsue y Eijí lo hicieron poco después. Sadako ayudó a Eijí a vestirse. El pequeño tenía seis años, pero a veces perdía un calcetín o la camisa. Luego dobló los edredones, ayudada por su hermana Mitsue, que tenía nueve años, y los guardó en el armario.