La ingratitud proviene, tal vez, de la imposibilidad de pagar.
No puedo estar más de acuerdo, cuando recibimos un favor, si sobrepasa nuestras posibilidades... nos volvemos ingratos por no saber reconocer, que la altura de ese favor está muy por encima de lo que podemos hacer para compensar, sin apreciar que los favores nunca se pueden pagar.-Buenas noches y felices sueños.
No puedo estar más de acuerdo, cuando recibimos un favor, si sobrepasa nuestras posibilidades... nos volvemos ingratos por no saber reconocer, que la altura de ese favor está muy por encima de lo que podemos hacer para compensar, sin apreciar que los favores nunca se pueden pagar.-Buenas noches y felices sueños.