Es una de las grandes joyas del protogótico castellano (transición del
románico al
gótico) construida entre los siglos XII y XIV. El templo estuvo estrechamente vinculado a la Orden del Temple, funcionando como la cabeza de una importante encomienda templaria encargada de proteger a los peregrinos. El
Pórtico de Acceso (Nártex): El gran
arco apuntado que ves en el centro actúa como un nártex o porche fortificado. Su función era proteger la delicada decoración de la
portada interior y cobijar a los peregrinos del
Camino de Santiago. La Portada Esculpida: En el fondo del pórtico se vislumbra la
puerta de entrada de arco ojival. Cuenta con ricas arquivoltas repletas de figuras esculpidas de ángeles,
santos y músicos. Justo por encima de ella, aunque queda parcialmente en la
sombra, se ubica un famoso doble friso con relieves del Pantocrátor y la
Virgen. Aspecto de Fortaleza: Los gruesos muros de sólida sillería de
piedra, la robusta
torre que corona el pórtico y la escasez de
ventanas bajas reflejan su carácter defensivo. No es solo una
iglesia, sino un auténtico templo-fortaleza
medieval.