Esta obra maestra es considerada uno de los grandes hitos del
Camino de Santiago y estuvo fuertemente vinculada a la Orden del Temple. El Gran
Pórtico Protegido: La entrada principal queda resguardada bajo un imponente y profundo
arco apuntado que ejerce la función de nártex, diseñado para proteger la rica estatuaria de la intemperie. Los Dos Frisos Escultóricos: Sobre la
puerta de entrada se aprecian claramente dos hileras horizontales de
esculturas protogóticas del siglo XIII: Friso Superior: Está presidido en el centro por el Pantócrator (
Cristo en Majestad) dentro de una mandorla, rodeado por los símbolos de los cuatro evangelistas (el Tetramorfos) y los apóstoles. Friso Inferior: Muestra una hermosa escena de la Anunciación y la Adoración de los Reyes Magos, junto a figuras de
santos y
vírgenes. La Puerta de Acceso: Una
portada abocinada apuntada que consta de cinco ricas arquivoltas decoradas con relieves de ángeles, músicos
medievales y santos. El Gran
Rosetón Calado: A la derecha del pórtico resalta un magnífico rosetón de
piedra con tracería calada en forma de rueda floral. Se encarga de iluminar directamente el interior de la
Capilla de Santiago, lugar donde reposan importantes sepulcros policromados de la realeza castellana (como el del infante Don Felipe, hermano de Alfonso X el Sabio).