Esta imagen muestra la espectacular
portada meridional de la
Iglesia de
Santa María la Blanca, situada en
Villalcázar de Sirga (
Palencia). Se trata de un
monumento clave del estilo protogótico del siglo XIII con una profunda influencia tardorrománica, célebre por haber sido una importante encomienda de los caballeros templarios en pleno
Camino de Santiago. Gracias al gran
pórtico exterior que la protege, su conjunto escultórico se conserva con una nitidez excepcional. A continuación se detallan los elementos más importantes de la
fachada: Estructura apuntada: El
arco de entrada carece de tímpano y está configurado por seis arquivoltas apuntadas que descansan sobre
capiteles con motivos vegetales. Disposición
gótica: Las
esculturas están esculpidas siguiendo la dirección del arco (estilo
gótico) y no de forma radial (estilo
románico). Iconografía: En total suman 51 figuras detalladas que representan a
santos, ángeles, clérigos y músicos tocando instrumentos
medievales. Justo encima de las arquivoltas se levantan dos espectaculares hileras horizontales de esculturas exentas.