Ya estamos deseando que llegue cuanto antes la Primavera (en el calendario ya le quedan apenas unos días), tras este invierno tan largo y de tantas inclemencias meteorológicas como hemos tenido. Pronto volverán a producirse en nuestros campos un año más los cortejos nupciales de las colonias de pájaros que en ellos habitan (por aquello de: marzo nidarzo, abril güevil y mayo pajarayo) y volverán a oírse sus trinos y cantos por llanos, montes y laderas, como una nueva explosión de vida. También, a ... (ver texto completo)