“Nuestras estrellas principales son la lucha y la esperanza.
Pero no hay lucha ni esperanza solitarias.
En todo hombre se juntan las épocas remotas, la inercia,
Los errores, las pasiones,
Las urgencias de nuestro tiempo,
La velocidad de la historia”.
Pablo Neruda, 1971.
Cielo entoldado (de1C p. 175- Cátedra Delibes)
El cielo estaba entoldado (...)
Entoldado. (Del part. De entoldar).
1. M. Acción de entoldar.
2. M. Toldo o conjunto de toldos colocados y extendidos para dar sombra.
3. M. Lugar cubierto con toldos.
Entoldado: Cubierto de nubes. (Investigación de campo).
Mimbrera
LR p. 37 (Cátedra Delibes)
En estas estaciones, el arroyo perdía la fronda, y las mimbreras y las berreras, la menta y la corregüela (...)
Arbusto de la familia de las Salicáceas, cuyo tronco, de dos a tres metros de altura, se puebla desde el suelo de ramillas largas y delgadas, flexibles, de corteza agrisada que se quita con facilidad, y madera blanca. Con hojas enteras, lanceoladas y muy estrechas, flores en amentos apretados, precoces, de anteras amarillas, y fruto capsular, velloso, ... (ver texto completo)
Hoy es al fiesta del pueblo. Estamos en el año 2006. ¿Cómo va la celebración?
(...) en el atrio de la iglesia,
Atrio. (Del lat. Atrium).
2. M. Andén que hay delante de algunos templos y palacios, por lo regular enlosado y más alto que el piso de la calle.
EC p. 25 (Cátedra Delibes).
Anubarrado- DVSC p. 81- (Cátedra Delibes)
A la derecha del camino, el pueblo se apiñaba al abrigaño de la roca, entre la fronda de las hayas, emergiendo del sotobosque de zarzamoras, hierbabuena y ortigas. La vaguada se remataba allí, en una abrupta escarpadura cuyas crestas hendían el cielo anubarrado y, en torno a las cuales, revoloteaban las chovas...
Anubarrado, da.
1. Adj. Nubloso, cubierto de nubes.
¿Os acordais de los hachones? Hachones: Velas altas que se ponen en los hacheros. Los hachones pueden medir un metro. Cada familia tenía un hachero en su casa. Hachero: mueblecito de madera pintado de negro con tres baldas horizontales y dos verticales en los extremos. Las baldas horizontales tenían cuatro agujeros para meter por ellos los hachones. Algunos hacheros tenían un cajón anejo a la balda horizontal más cercana al suelo. Allí se metían las cerillas o velas pequeñas o un trapo para limpiar ... (ver texto completo)
" La voz de Rafa se fue haciendo, progresivamente, más cálida, hasta alcanzar un tono mitinesco:
-Ahora es un problema de opciones, ¿me entiende?
Hay partidos para todos y usted debe votar la opción que más le convenza. Nosotros, por ejemplo. Nosotros aspiramos a redimir el proletariado, al campesino. Mis amigos son los candidatos de una opción, la opción del pueblo, la opción de los pobres, así de fácil.
El señor Cayo le observaba con concentrada atención, como si asistiera a un espectáculo, ... (ver texto completo)
Estos árboles fueron plantados por el pueblo. Queda constancia para el futuro.
Santiago y santos atropando ajos.
Lomilla de Aguilar es una pedanía de esta última localidad que durante los 30 últimos años ha reducido sensiblemente su población debido a la emigración y mecanización de los sistemas de labranza.
Actualmente el número de habitante no supera los 100.
No obstante lo anterior, los actuales habitantes, pocos de los cuales están en activo, cultivan una considerable extensión de terreno tanto de regadío (patatas) como de secano (cereales). Así mismo, alguno de ellos poseen vacas ... (ver texto completo)
Recogida de patatas.
Aunque parezca mentir, cortar la leña es un arte. Y aquí está el artista en acción.
Daniel se encuentra inmerso en un mundo de formas religiosas: los toques de las campanas de la iglesia, le suscitan estados de ánimo ricos y muy diversos: “Daniel, el Mochuelo, acostumbraba a dar forma a su corazón por el tañido de las campanas [...] el corazón de Daniel, el Mochuelo, se tornaba mollar y maleable -blando, como el plomo derretido- bajo el solemne tañir de las campanas” [El camino, de Miguel Delibes: la “circunstancia” rural de Daniel, el Mochuelo. Jorge Urdiales Yuste).
La Naturaleza proporciona a Daniel múltiples actividades placenteras y recreadoras: en el río, donde pescaba con sus amigos cangrejos a mano; en la Poza del Inglés, donde se bañaba con ellos, superada la etapa de coger moras o majuelas, avellanas silvestres o jaramugos; el ir a pájaros con Germán, el Tiñoso, “experto pajarero” era “un don de inapreciable valor” para Daniel y Roque (El camino, de Miguel Delibes: la “circunstancia” rural de Daniel, el Mochuelo. Jorge Urdiales Yuste).