Desde este valle se puede ver la grandiosidad del Curavacas, aqui con el esplendor de la nieve.
Las nubes invitan a la imaginación.
Esta foto está tomada de otra web.
Cuando una casa vieja se arregla y se pinta, es todo el pueblo el que también disfruta de ella.
¿Estamos en el desierto? Algo parecido.
Las posturas de sol son muchas veces una sorpresa de luz y color. La iglesia adquiere entonces una magia especial. Todo invita a disfrutar del momento.
El verano es seco, el agua escasea...
El campo está lleno de flores, aunque muchas veces no somos conscientes de la belleza que nos rodea.
Esta foto resulta curiosa, pues los rayos de luz parecen iluminar el pequeño montículo donde estuvo la ermita de Sta. Ana.
¿Una pirámide en La Vid? Pues, sí y es de piedra.
La otra cara de la estela. ¿Un corazón?
Esta estela muestra una hermosa estrella por una de sus caras.
En su sencillez y rusticidad está precisamente su misterio. ¿Quién la hizo y para quién?
Un bautizo siempre es una fiesta. Sobre todo para los niños, cuando tiran los caramelos. Hasta el próximo.
Cuando el sol apretaba, en verano, los rebaños solían a guarecerse entre las choperas del río. Además estaban cerca del agua. Un recuerdo más.