La vida se arrastra desde el comienzo. Se derrama, tiende a irse más allá. A irse desde la raíz oscura, repitiendo sobre la faz de la tierra —suelo para lo que se yergue sobre ella— el desparramarse de las raíces y su laberinto. La vida, cuanto más se da a acrecer, prometida como es al crecimiento, más interpone su cuerpo, el cuerpo que al fin ha logrado, entre su ansia de crecimiento y el espacio que la llama. María Zambrano.
¿Que hace una monja acompañando a un carro de hierba? sera para el convento.
Al Sr. Alcalde apenas se le vé la cara, podia haber retirado un poco el paraguas, y, haciendo incapié en lo que dice su Sra., es cierto que siempre está en la calle, pero en verdad es buen alcalde.
En este retablo se pueden tres bellas imágenes, que esperemos sean restauradas.
El "miche", "michi" o "cura", sí está. Fíjate en la línea del medio. Es el primero porque está tirando para "bajo". En Cozuelos ha habido grandes jugadores, incluido el Sr. Cura de la sótana que ya se fue. Yo he jugado muchas veces con los de Vergaño. La pena es que no hay jóvenes que sigan la tradición. Así que. Otra cosa que desaparece.
¿En esta casa estuvo el antiguo hospital?
Está claro que era una fiesta. En el centro está la bandeja con pastas. ¿Qué celebraban?
Soy un enamorado de esa tierra, de su gente, del románico tan abundante, etc, etc. ¿no hay alguna casa en venta ? me gustaría ir más a menudo por ahí ¡ SALUDOS !!
Tras la huebra, es la hora de la merienda. También hay que prepararla entre todos.
En el pueblo todavía se mantiene la "huebra". Se trata de dedicar una jornada o media a trabajos comunes del pueblo. De ahí viene la expresiones como "tocar a huebra" o "ir de huebra". Es un trabajo comunitario, que suele acabar con una merienda, como se puede ver en las otras fotos.
Tiempos aquellos de las fiestas de los pueblos, cuando había juventud y alegría.
Las casas no dejan de tener su encanto. La pena es no poder concoer sus historias. Aquí esta imagen nosdeja ver el entramado de vigas de madera de su construcción.
Las posibilidades de contemplar el mundo que nos rodea a través de una cámara fotográfica son infinitas: se puede ampliar nuestra visión y reducir lo que conocemos como realidad hasta hacer de ella un simple juego de formas y colores. Detener el instante. Eternizarlo. Por puro gozo lúdico o como mera distracción de nuestro transcurrir por el espacio y el tiempo.
Las paredes, las texturas, los objetos de uso cotidiano son efímeros recuerdos a los cuales considero postales . Imágenes que al ser nombradas ... (ver texto completo)
El cuérnago había que limpiarlo de vez cuando. También había momentos para el descanso...y tirar de la bota.
Los abuelos Antonino y Mercedes en su foto de boda.