El
convento no parece tener muchas
señales de vida, de momento, pero siendo tan grande y estando en buen estado, ojalá lo usen para algo provechoso para el
pueblo.
Si no dejaron entrar a los arquitectos, técnicos y demás está mas claro que el
agua, lo que todo el pueblo sabe ya desde hace tiempo:Que lo de las termitas era una excusa para irse de Grajal.
El dinero es el dinero, tanto en el mundo terrenal como en el "espiritual".
Saludos.