No debe ser una casualidad que todos los
edificios de vivienda tengan orientada su
fachada principal hacia el sur; los antiguos “armadores” de Villorquite sabían construir
casas con el máximo confort “climático” disponiendo de mínimos recursos para ello, mediante una simbiosis entre “sabiduría” y “respeto al medio ambiente” planificaban los edificios con la orientación más favorable respecto a la captación de la energía solar.
Asímismo, la utilización del adobe como material de construcción para
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