SOTOBAÑADO Y PRIORATO: Palencia a Belén comienza, otro año más, su recorrido...

Palencia a Belén comienza, otro año más, su recorrido por la provincia palentina con motivo de la llegada de la Navidad.
Hasta el día 26 de diciembre se puede disfrutar en la iglesia parroquial de Villamoronta y después se trasladará al templo de Becerril de Campos, donde permanecerá hasta el 7 de enero. El éxito obtenido en ediciones anteriores por esta muestra ha animado a la Diputación Provincial y a la Asociación Juvenil Palencia FREe a colaborar un año más, y ya es el sexto, para que el belén pueda ser visto en otras dos localidades más.
De Palencia a Belén es una nueva experiencia que trata de aunar a las diferentes generaciones a través de cuatro elementos fundamentales: la Navidad según el calendario de actividades del campo palentino, el punto de vista de un emigrante y artesano que viajó hasta el País Vasco, el empleo de materiales reciclados y el movimiento de todos los personajes del Nacimiento.
Está compuesto por seis bloques principales de 70x80 centímetros. Y una altura de la base de 20 centímetros de media que representa: la vendimia, la cosecha, siega y molido del cereal, la actividad en la noria, el traslado de materiales por el Canal de Castilla, la matanza y finalmente la representación de la Natividad con una Virgen panadera y un San José carpintero. Desde 2012 (además de las evidentes mejoras que se podrán observar y la incorporación de nuevas figuras), se pueden observar los mecanismos que hacen mover las figuras gracias a la sustitución de las puertas de madera de los módulos en las que se encuentran los mecanismos por placas de metacrilato, con la intención de que todos los visitantes puedan ver a la perfección cómo se mueven y como con materiales reciclados se puede hacer una obra de arte.
SU AUTOR. Primitivo Duque Izquierdo es un apasionado de las manualidades y durante toda su vida ha realizado numerosos montajes en los que se entremezclaban la mecánica, el arte y el realismo. Entre ellos, destaca la recreación de San Sebastián, que ahora posee el Ayuntamiento de Donostia y los numerosos premios obtenidos en los certámenes belenísticos de esta ciudad y de otros puntos del país vecino, Francia. Su amor por la tierra que le vio crecer nunca pasó, sino que se vio patente en cada una de las representaciones belenísticas que llevaba a cabo o en los continuos viajes que realizó hasta su tierra durante toda su vida.