Calle Espolón de Sotobañado, único nombre de todas las calles del pueblo que me sabía y da la casualidad que en ella estaba la casa de la única abuela que yo llegué a conocer.
Abuela por parte materna (madre de mi madre) era una mujer delgada y de baja estatura, de pelo canoso recogido en moño, la recuerdo vestida con ropas de fondo oscuro con pequeños estampados de discretos colores, a los cuales siempre protegía con un mandil; prenda muy usada en esos tiempos sobretodo por personas mayores.
Su casa tenía dos patios, uno que daba acceso a la puerta principal de la vivienda y el otro en la parte trasera que daba salida a un callejón, en él, había un enorme nogal que daba sus frutos según como viniera la época.
Mi abuela aunque menudita, era mujer de mucho carácter ¡ojo! con tocar el nogal para coger alguna nuez o cortar el perejil que tenía sembrado sin que ella te lo diera; pronto te ponía... "las peras a cuarto".
A mi abuela la recuerdo como una mujer especial.
Abuela por parte materna (madre de mi madre) era una mujer delgada y de baja estatura, de pelo canoso recogido en moño, la recuerdo vestida con ropas de fondo oscuro con pequeños estampados de discretos colores, a los cuales siempre protegía con un mandil; prenda muy usada en esos tiempos sobretodo por personas mayores.
Su casa tenía dos patios, uno que daba acceso a la puerta principal de la vivienda y el otro en la parte trasera que daba salida a un callejón, en él, había un enorme nogal que daba sus frutos según como viniera la época.
Mi abuela aunque menudita, era mujer de mucho carácter ¡ojo! con tocar el nogal para coger alguna nuez o cortar el perejil que tenía sembrado sin que ella te lo diera; pronto te ponía... "las peras a cuarto".
A mi abuela la recuerdo como una mujer especial.