Difícilmente nos vamos a encontrar una especie animal más polémica que el lobo.
Por su depredación a los animales domésticos, el lobo ha sido exterminado en buena parte del mundo.
Ya desde tiempo inmemorable, la Península Ibérica ha estado ocupada por éste cánido y la montaña palentina no ha sido menos.
En muchos de nuestros ayuntamientos se conservan escritos donde nos hablan de la abundancia de la especie y de los daños causados a los ganaderos y en las antiguas ordenanzas esta que era de obligado cumplimiento salir de batida, y el hecho de negarse era objeto de grandes sanciones.
Adaptada la especie a los contínuos cambios introducidos por el hombre en el medio ambiente, su distribución y abundancia está en consonancia con las posibilidades alimenticias, el refugio para la manada y la presión ejercida por el hombre.
No es fácil ver al lobo, pero es una especie que se encuentra bién adaptada en las zonas de alta montaña.
Basa su alimentación en los grandes herbívoros salvajes como el corzo, el venado, el jabalí etc. pero no abandona los ataques al ganado doméstico, quizás porque son presas más fáciles de cazar.
Por su depredación a los animales domésticos, el lobo ha sido exterminado en buena parte del mundo.
Ya desde tiempo inmemorable, la Península Ibérica ha estado ocupada por éste cánido y la montaña palentina no ha sido menos.
En muchos de nuestros ayuntamientos se conservan escritos donde nos hablan de la abundancia de la especie y de los daños causados a los ganaderos y en las antiguas ordenanzas esta que era de obligado cumplimiento salir de batida, y el hecho de negarse era objeto de grandes sanciones.
Adaptada la especie a los contínuos cambios introducidos por el hombre en el medio ambiente, su distribución y abundancia está en consonancia con las posibilidades alimenticias, el refugio para la manada y la presión ejercida por el hombre.
No es fácil ver al lobo, pero es una especie que se encuentra bién adaptada en las zonas de alta montaña.
Basa su alimentación en los grandes herbívoros salvajes como el corzo, el venado, el jabalí etc. pero no abandona los ataques al ganado doméstico, quizás porque son presas más fáciles de cazar.