La anécdota de la ventana fué apoteósica. Nosotras desde la calle, fué como ver una escena de una película de los hermanos Marx en directo. A ver si algún día Lydia quiere explicarla.
Sé que en estos días os veréis y estoy rabiosa de envidia (y no de la sana) porque esta desazón que tengo dentro no puede ser buena. Espero que disfrutéis mucho y que me recordéis un poquitín. Ojalá que nuestros planes de mayo se hagan realidad.
¡Pasadlo muy bien! Un beso para los tres.
Ya sabes Chus, que donde estemos nosotras, estarás tú y siendo en Herrera, mucho más. Ten cerca el teléfono que te llamaremos.
Estoy viendo que en este
foro todo se sabe... ¡Si ya no se acuerda ni mi pobre abuela de la
ventana! Todos los años al acabar el
verano, me decía que por lo mal que me había portado, no volviera más. Pero, fíjate, la amenaza tuvo el efecto contrario y sigo regresando. Hubo una época en que mi abuela lo fue casi todo para mi y hasta en mi
casa lo saben. Hay un dicho que
... (ver texto completo)