Magos, me alegro te guste mi nick. Había que seguir recordando ese entrañable lugar (ya desaparecido) que formó parte de nuestras vidas en el siglo pasado.
¡Comó olvidar aquel calorcito de la trébede!.
Magos, todo lo mejor para tí, y tú familia, en estas fechas navideñas.
Un abrazo.
¡Comó olvidar aquel calorcito de la trébede!.
Magos, todo lo mejor para tí, y tú familia, en estas fechas navideñas.
Un abrazo.
Qué maravilla la trébede, que te calentaba la casa, cooperaba enormemente en la preparación e la comida, calentaba el agua con el que te lavabas, con el que se fregaban los cacharros. Mi madre incluso colocaba el capacho-cuna en un espacio de baldosines junto a la trébede. Según ella me contaba, un buen día, siendo yo un bebé, llaman a la puerta. Parece que yo estaba tan rícamente en el capacho junto a la trébede. La monjas debían ser un poco parlanchinas y yo algo inquieto, así que volqué el capacho ... (ver texto completo)