Publicidad en su fachada
El nombre de Payo de Ojeda no sólamente figura en el Becerro de las Behetrías del año 1.345, como he comentado en otra fotofrafía anterior, sino también en el Becerro de los Beneficios del mismo año, apareciendo con la misma grafía en la documentación del Rey Alfonso VIII y en los diplomas del Rey Fernando III el Santo. Hay quien dice que en su origen significaría Villa de Pelayo, afirmando que no se refiere al niño mártir San Pelayo cuya devoción se extendió rápidamente durante el siglo por por ... (ver texto completo)
También yo me acuerdo de ayudar a mi tio Nicolás y a mi tía Isabel en las faenas veraniegas de la trilla en una era que tenían después de pasar la Iglesia. ¡Cómo se babeaban aquellos bueyes que arrastraban el trillo sin poder comerse ni una sola espiga por culpa de los bozales que llevaban puestos! Con qué rapidez tenía que levantarme del trillo y ponerles una lata abollada debajo del rabo para recogerles sus excrementos. En una ocasión me dejó mi tio Nicolás dirigir un pequeño trillo que arrastraba ... (ver texto completo)
Estas fuentes de Payo de Ojeda fueron construidas el último año que viví en el pueblo, concretamente en el año 1.952 en el que en el mes de Octubre mi familia se vino a vivir a Oviedo. Fueron un gran adelanto y modernización para el pueblo. (Soy Manolito, el hijo de Don Leoncio Serrano Santos, Maestro de su propio pueblo de nacimiento entre el día 8 de Enero de 1.944 y el mes de Octubre del año 1.952 en el que se jubiló).
Desde este bello púlpito de la Iglesia de Payo de Ojeda, el cura Don Lucinio se oponía fervientemente a que los domingos y días de fiesta se continuara celebrando un baile en los locales del tío Voto y la señora Maria. Para conseguirlo se trajo al pueblo un proyector y a la hora del baile decidió proyectar películas en la Escuela de las Niñas, creando un auténtico cisma entre la juventud del pueblo. El que encabezó la protesta contra la pretensión de Don Lucinio fue mi primo Pedro, uno de los hijos ... (ver texto completo)
Desde este bello púpito de la Iglesia de Payo de Ojeda, el cura Don Lucino se oponía ante los feligreses del pueblo al baile que los domingos y festivos se celebraba el los locales del tío Voto y la señora Maria, originando un auténtico cisma entre entre la juventud del pueblo por dicha causa. La batalla la terminó ganando Don Lucinio, ya que a la hora en la que se solía celebrar el baile comenzó a proyectar películas gratuitas la Escuela de las Niñas, con lo que el baile desapareció como por arte ... (ver texto completo)
Ante el Sagrario de la Iglesia de Payo de Ojeda cantábamos los niños del pueblo la siguiente canción en los años en los que el cura del pueblo se llamaba Don Lucinio: "Vamos niños al Sagrario, que Jesús llorando está, pero en viendo tantos niños, qué contento se pondrá. No llores Jesús no llores, que nos vas a hacer llorar, que los niños de este pueblo, te queremos consolar". (Soy Manolito, el último de los hijos de Leoncio Serrano Santos, el que fuera el Maestro de los Niños de Payo de Ojeda, su ... (ver texto completo)
Payo de Ojeda, el querido pueblo en el que nació mi padre y en el que viví los ocho primeros años de mi vida está situado a una altitud de 1.075 metros sobre el nivel del mar, y tiene dos barrios separados por un pequeño arroyo de agua incesante conocido como el rio de Payo: el Barrio de Abajo y el Barrio de Arriba. Se encuentra situado en el valle que riega dicho rio al que los de Payo de Ojeda también llaman "Riomicieces" y los de La Vid de Ojeda (el pueblo en el que nací) denominan el "Rio de ... (ver texto completo)
(Se me olvidó poner en el siguiente comentario sobre la Ermita de la Virgen de la Vega y de la fuente Anzorita, que soy Manolito el último de los hijos de Lencio Serrano Santos, Maestro de su propio pueblo de nacimiento (Payo de Ojeda) desde el 8 de Enero de 1.944 hasta finales del mes de Octubre de 1.952).
Esta es la Ermita de Payo de Ojeda dedicada a Santa María de la Vega cuya festividad se celebra todos los años el día 30 de Mayo. Se encuentra situada, aproximadamente, a medio kilómetro antes de entrar al pueblo por el Barrio de Abajo, viniendo por la carretera de La Vid de Ojeda y pasando por Micieces. Durante los ocho años que viví en Payo de Ojeda, desde el día 8 de Enero de 1.944 y finales del mes de Octubre del año 1.952, paseaba hasta ella la juventud del pueblo las tardes de los domingos ... (ver texto completo)
Estas dos santas, Justa y Rufina, fueron dos hermanas que nacieron en Sevilla en una familia muy modesta pero de sólida fe cristiana. Corría el año 287 después de Jesucristo y se dedicaban a vender cerámica en toda la provincia romana española de la Bética. No consentían que su cerámica fuera comprada para sacrificios paganos cuando la vendían por el barrio de Triana en el que vivían, y se cuenta que tampoco les gustaban las procesiones paganas que todos los años se organizabanen honor de la diosa ... (ver texto completo)
Ya en el año 1.345 se encuentra a Payo de Ojeda con su Iglesia dedicada a "Santa Yusta", en la que había un preste y tres graderos, lo que nos da una idea de su pequeñez en aquél tiempo. En el "Becerro de las Behetrías" se dice que Payo de Ojeda era behetría de Fernán García Duque, describiéndose en él los impuestos que pagaba el pueblo: "Dan cada año al rey por martiniega 40 maravedís, servicios y monedas y no pagan fosandera ni yantar, por ser behetría. Al señor de Lara dan 6 maravedís, y el que ... (ver texto completo)
Es una pena que en el interior de este viejo pórtico de la Iglesia de Payo de Ojeda sólamente se conserve uno de los dos viejos bancos laterales alargados que conocí en mi infancia. En ellos nos sentábamos los niños del pueblo a la espera de entrar en el rosario. Cuando ya casi era de noche, recuerdo que el sacristán del pueblo (Jesús "el manco") nos deslumbraba con una linterna que colocaba debajo del muñón del brazo que le faltaba y con la mano del brazo bueno nos daba algún que otro cariñoso manporro ... (ver texto completo)
Pues, Eloy, ya podrías contar algo, para los que no sabemos del pasado. En nuestros pueblos, cada vez queda menos gente. Al menos, que los recuerdos permanezcan para todos.
Hermosa vista del pueblo con la Peña Redonda al fondo. Una bonita postal para el recuerdo.
La torre ya está arreglada. Una imagen para el recuerdo.