Es la antigua casa del médico.
La bóveda de crucería de la iglesia aparece aquí en su conjunto, con sus nervios y claves.
Me ha encantado esta fotografía, que pena no haber estado allí para tirarte unas bolas de nieve.(se entiende en plan cariñoso, mellizo).
Es el molino moderno, que funciona con electricidad, no con el agua del cuérnago. El nieto vigila los sacos.
¿No es la reina de la nieve?
Acaba de salir el sol. La niebla se va retirando poco a poco de las montañas. Es un momento mágico ver cómo el Curavacas despierta.
Los girasoles esperan la salida del sol.
De mañana temprano todo tiene otro color y otro sabor.
Piedra sobre piedra hasta el levantar un buen pilar para sostener esa pequeña cruz recuerdo de una pasado lejano.
Esto es el ayuntamiento, lo hicieron una linpieza hace unos años y y esta ta bonito como lo vemos.un saludo al pedazo de alcalde que es el mejor.un saludo de su sobrino.Arkaixo@hotmail.com.
Desde este valle se puede ver la grandiosidad del Curavacas, aqui con el esplendor de la nieve.
Las nubes invitan a la imaginación.
Cuando una casa vieja se arregla y se pinta, es todo el pueblo el que también disfruta de ella.
¿Estamos en el desierto? Algo parecido.
Las posturas de sol son muchas veces una sorpresa de luz y color. La iglesia adquiere entonces una magia especial. Todo invita a disfrutar del momento.