La
Naturaleza es una
fuente de alegrías y riqueza superior. La
lluvia da paz: “suponían una paz inusitada los días de lluvia”, “encerraban un encanto preciso y peculiar”; huele la hierba; la tierra exhalaba un agradable vaho a humedad y a excremento de
vaca; a Daniel le place oír “en la quietud de la
noche el mugido soñoliento de una vaca o el lamento chirriante de una
carreta de bueyes...
El
camino, de Miguel Delibes: la “circunstancia” rural de Daniel, el Mochuelo
Jorge Urdiales Yuste.