Como os decia ayer, las luminarias, que iluminaban la ermita por "Semana santa", que no era otra cosa mas que las lamparillas, Yo naci en la calle las Tercias, (ahora tiene la placa con el nombre, General Mola) y ahi de crio estube hasta que cumpli los seis años, pues bien en esa época habia muchas necesidades, sobre todo para la gente obrera, recuerdo que el aceite y muchos alimentos estaban racionados, pues bien asi y todo con estas restrinciones alimenticias que soportabamos ningun año se quedo sin alumbrar al Cristo del humilladero, con esa lamparilla, que con ese aceite que llebava, venia muy bien para hacer unas sopas para ese desayuno, (al muerzo se decia) que teniamos los pobres. Desde un poco mas arriba del cuartel y por este otro lado de la calle hasta la casa Felipe esa zona imaginariamente parecia que pertenecias a la ermita y ya la otra parte se volcaban mas a iluminar con velas al monumento que se levantava en la iglesia, esto no quiere decir tanto de un lado como de otro no contribuyeran a iluminar en alguno de los dos o en ambos sitios.... Esto és un relato menesino. Un abrazo, Jose