MANTINOS: Santa Bárbara...

Santa Bárbara

Estrella Serantes, mujer de minero prejubilado: «Me acostumbré a que mi marido bajara a la mina»
Estrella Serantes, mujer de minero prejubilado
Por todos es conocido que la vida del minero entraña numerosos peligros. Entrar cada día en los yacimientos resulta un trabajo muy duro, aunque las medidas de seguridad evolucionan año tras año.

Detrás de todos y cada uno de los mineros está la familia que día a día se preocupa por el bienestar de estas personas. Éste es el caso de Estrella Serantes, mujer de minero prejubilado.

Durante los 22 años que su marido trabajó en la mina de Velilla del Río Carrión, sintió la preocupación que lógicamente un trabajo de estas características acarrea.
A pesar de ello, Estrella confiesa que «aunque es duro saber que tu marido está ahí abajo, te acabas acostumbrando a que vaya cada día a la mina. Además, es algo que he vivido desde siempre porque hace años la mayoría de los vecinos se dedicaban a este mundo».

«Los peores momentos que he pasado -dice Estrella- era cuando se retrasaba a la hora de llegar a casa, pero yo me intentaba mantener tranquila porque sabía que mientras no recibiera una llamada significaba que no había pasado nada».

Las enfermedades y los problemas musculares son algunos de los achaques que produce esta profesión, pero a pesar de ello «a mi marido le gustaba su trabajo», explica Estrella. Iniciativas