Volver al
pueblo es el sueño de muchos emigrantes. Es nostalgia de las propias raíces; un sano ejercicio que muchos podemos realizar cada año al acercarse la
primavera y los meses de
verano y, en pocos un sueño para la jubilación. Esta querencia es tan natural que incluso el nacido en la ciudad quisiera una casita en un pueblito, porque hoy los
pueblos, no son los de antes, afortunadamente.
Todos decimos que la vida en el
campo en más natural. Volver al pueblo es recuperar el prólogo o las primeras
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