Para cerdos, buenas
son bellotas.
El toro puede ser...
Furioso: El toro con un matiz de peligro
en su bravura; el excitado por alguna
suerte de la lidia, como las banderillas.
El toro puede ser...
Fiero: Cuando embiste con furia.
El tiempo y el viento abocan a la
muerte y borran las ideas generosas
de la cabeza del hombre.
Llueve con tanta monotonía como aplicación
desde el día de San Ramón Nonato, a lo
mejor desde antes.
Reuben era un hombre alto, de más de
metro ochenta, con el pelo castaño y rizado
y unos profundos ojos azules. Le llamaban
cielito, apodo que odiaba, por lo que tendía
a reprimir lo que el mundo conoce como
una sonrisa irresistible. Sin embargo, en
ese momento estaba demasiado contento
para mantener su estudiada expresión seria
y tratar de aparentar más de los veintitrés
años que tenía. Subía por una empinada ... (ver texto completo)
Hubiera debido retirarme entonces, pero
senti en mi una sensación extraña, como
un deseo de desafiar al destino, de darle
una bofetada, de sacarle la lengua. Hice
la postura más alta que se permite de
cuatro mil florines y perdi.
FIODOR DOSTOIEVSKI.
"Según sea el paño así
se compran los botones."
El humorismo es el salvavidas
en el río de la vida.
De vez en cuando camina hacia atras
por los senderos de los deseos.
Monta la vida a pelo y disfruta el
viento en la cara de lo imprevisto.
Juan Jose Benitez
Este libro se convirtio en mi amigo
porque me enseño que no tenía necesidad
de amigos.
Me infundio valor para permanecer solo,
y me permitió apreciar la soledad.
Nunca he entendido el libro, a veces
pensaba que estaba a punto de entenderlo,
pero nunca llegue a hacerlo verdaderamente..
Entonces el viejo le hizo un gesto
a la mujer que se fue de mala gana
por el establo, y regreso con la
botella de vino dentro de un balde,
mientras esperaba los críos miraban
mi cigarrillo y uno me remedaba con
la mano.
El toro puede ser:
Duro: El que no aparenta advertir el castigo y sigue peleando como
si no lo recibiera
Alejandro yo lo conoci, he de decir que yo era muy pequeño y tengo él una idea vaga.
Cuando venia en el verano paraba junto a mi casa donde vivian sus sobrinos.
Quiero señalar algo que me parece importante. Tuve un profesor de francés que se llamaba Eduardo Rodríguez y era de Cantoral y además presumía de ello. Importante personaje para nosotros, los estudiantes que teníamos la suerte de estar en su clase. Además de ser buen profesor era la mar de amable. Gracias a él y con esa lengua, mis viajes por Europa fueron más placenteros… Puede que tenga alguna fotografía suya en algún viaje cultural, pero me gustaría saber si alguien le recuerda…
Ya que la casa se quema
calentemonos de ella.