En el mensajero de Castrillo, cuento que la máquina segadora llegó a
Rezmondo entorno al año 1914. El ingenio, llegó procedente de
Barcelona, embalado en grandes cajones. Dos mecánicos de la
casa, montaron la máquina, causando una gran admiración en el público congregado. La demostración se llevo a cavo en una
finca de cebada próxima al
camino dirección Castrillo y junto al arroyo y atajo que bordeaba el
pueblo. La máquina tirada por un par de magníficos bueyes comenzó a funcionar en presencia de
... (ver texto completo)