Juan carlos la verdad es que no estamos en Herrera fue un encuentro casual en Santander justo en la puerta de casa de Santos cuando el habia ido a por el pan y yo iba camino del barrio pesquero.
No nos hubiera importado mojar el pan con nuestras queridas Nati y chus. UN BESO.
No nos hubiera importado mojar el pan con nuestras queridas Nati y chus. UN BESO.
Así me gusta veros: Contentos y disfrutando con la sorpresa del encuentro.
Ahí va un abrazo para éstos dos guapetones de Herrera.
Ahí va un abrazo para éstos dos guapetones de Herrera.