Deberíamos pensar en hacer un
pueblo meujor y no en estar todo el tiempo enfadados y con los morros fruncidos. Yo voy allí a pasar las vacaciones y tengo unos
amigos estupendos, y paso de malos
rollos. Tanto cambiar las
fiestas las van a marear, así que a ver si nos ponemos todos de acuerdos y brindamos todos juntos de una vez, que ya va siendo hora. ¡Viva la
juventud de Zaler-city!