Torres cilíndricas: La estructura cuenta con dos llamativas torres circulares que flanquean los laterales de la
fachada. Cumplían tanto una función de
campanario como un papel estético para romper la rigidez horizontal del templo.
Portada de
arcos de medio punto: Puedes apreciar los accesos decorados con arquivoltas concéntricas (arcos semicirculares), un sello inconfundible de la
arquitectura medieval de la época. Modillones o
canecillos: Justo debajo de los
tejados sobresalen pequeñas piezas de
piedra esculpidas. En todo el
edificio hay más de 300, decoradas con representaciones humanas, de animales y seres mitológicos. Cimborrio: Al fondo, en la parte superior central sobre el crucero del templo, asoma el cimborrio de planta octogonal que remata el interior con una
cúpula.