La
fotografía muestra un plano contrapicado de sus
ábsides semicirculares. En la toma se aprecia el
ábside central (más alto y ancho) a la izquierda, y uno de los ábsides laterales a la derecha.
Arcos de medio punto: Las
ventanas presentan la típica forma semicircular
románica, decoradas con molduras llamadas arquivoltas.
Columnas adosadas: Los muros curvos están divididos verticalmente por esbeltas columnas que actúan como contrafuertes y sirven para dar esbeltez a la
piedra.
Capiteles historiados y vegetales: En las pequeñas columnas que enmarcan las ventanas se aprecian capiteles meticulosamente tallados, un rasgo distintivo de los maestros canteros que trabajaron en el
Camino de Santiago.
Canecillos bajo el
alero: Justo debajo del
tejado se sitúa una hilera de pequeñas piezas de piedra talladas (canecillos) que sostienen la cornisa.
San Martín cuenta con más de 300 repartidos por todo el templo, representando figuras humanas, animales y monstruos míticos.