Esta imagen muestra un plano contrapicado de la cabecera exterior de la
Iglesia de
San Martín de Tours en
Frómista, una de las joyas arquitectónicas más puras y emblemáticas del
arte románico europeo. Fundada en la segunda mitad del siglo XI, la estructura de
piedra caliza destaca por la perfección de sus volúmenes y la riqueza de sus detalles ornamentales
medievales. Los
Ábsides Semicirculares: Se aprecian los volúmenes curvos de la cabecera del templo. El
ábside más grande de la izquierda corresponde a la nave central, mientras que el de la derecha cierra una de las naves laterales. El Taqueado Jaqués (Ajedrezado): Es la moldura decorativa en relieve que parece un tablero de ajedrez o "tacos" de piedra. Cruza horizontalmente el muro por debajo de las
ventanas y decora el
arco superior. Vanos con
Arcos de Medio Punto: Las ventanas abren el grueso muro románico mediante arcos de medio punto perfectos. Están flanqueadas por pequeñas
columnas exentas provistas de
capiteles esculpidos con motivos vegetales y figuras.
Canecillos y Cornisas: Justo debajo del
alero del
tejado, se puede ver la fila de pequeños bloques de piedra labrados conocidos como canecillos. En todo el perímetro del templo hay más de 300 de ellos, representando animales, seres fantásticos y rostros humanos con un fin moralizante y didáctico
medieval