Esta imagen muestra el bellísimo interior de la
Iglesia de
San Martín de Tours en
Frómista (
Palencia), considerada internacionalmente como el arquetipo y modelo ideal del
arte románico del siglo XI en
España. La perspectiva de tu
fotografía permite apreciar los elementos estructurales y decorativos más puros de este estilo: Cabecera y Presbiterio (Fondo).
Ábside central semicircular: Al fondo a la derecha se observa la forma curva del ábside principal, cubierto por una
bóveda de cuarto de esfera (de
horno).
Ventanas de medio punto: Los vanos o ventanas son estrechos, abocinados (más anchos hacia el interior para aprovechar la luz) y terminan en un
arco de medio punto tradicional. El
Cristo Crucificado: Presidiendo el ábside principal, se aprecia la talla de un Cristo
gótico del siglo XIII, uno de los pocos añadidos posteriores que conserva el templo.
Bóvedas de cañón: Las naves están cubiertas por sólidas bóvedas de
piedra con forma de medio cilindro continuo.
Arcos fajones y torales: Los arcos de piedra que cruzan transversalmente la bóveda (arcos fajones) sirven para reforzar el peso del techo y descargarlo sobre las
columnas. Pilares cruciformes: El soporte que ves en primer plano a la derecha es un pilar compuesto de sección cuadrada que tiene columnas adosadas (semicolumnas) en cada uno de sus lados. Justo encima de la zona previa al
altar, se intuye el espacio del crucero, coronado por un cimborrio octogonal. En la
esquina superior central se observa una trompa (ese pequeño arco cóncavo en la esquina), un recurso arquitectónico esencial que permite pasar de la planta cuadrada del templo a la forma octogonal de la
cúpula superior. Los
capiteles historiados que coronan las columnas están tallados en piedra caliza con motivos vegetales, geométricos e historias bíblicas o mitológicas con fines didácticos. Como curiosidad, los escultores originales de Frómista se inspiraron en la anatomía y proporciones de un sarcófago
romano antiguo hallado en la cercana localidad de Husillos.