“ EL LATIDO DEL RECUERDO”
A veces, me gusta pasear por el
pueblo donde nací y recorrer sus
caminos, sus
campos, las majadas de roble de la Matilla, Valdecelasco, Valdemejo... Buscando, quizás sin conseguirlo, el eco de las conversaciones y las risas de aquellos vecinos que escavaban sus patatas, sus fréjoles, las
hortalizas de cada
huerto, en el
valle de las
fuentes que hoy ya no suenan.
El recuerdo, de aquellos hombres y mujeres que se afanaban en darle vida a sus
huertos cada
primavera/
verano ... (ver texto completo)