Me acuerdo que a esta plaza llegaban furgonetas con fruta, otra con pescado etc y los chavalillos estavamos al quite ya que ibamos cantando por las calles del pueblo los productos que ofrecian, luego nos daban unas monedas y marchabamos mas que contentos hasta que un dia el frutero, en vez de monedas, nos dio unos racimos de uvas, ya no volvimos mas. De aquella en la plaza solo estaba la fuente no habia nada mas y claro toda la gente a cojer agua de ella con botijos, cubos etc aunque en las casas ... (ver texto completo)