Las competencias del Ayuntamiento eran muchas: se ocupaba de la enseñanza, sanidad, seguridad y del mantenimiento de las infraestructuras urbanas, además del cobro y gestión de los impuestos, por lo que muchas veces carecía de los fondos necesarios para hacer frente a todos los gastos.
Por otra parte, el Ayuntamiento carecía de una independencia real al estar supervisada su actividad por la Diputación Provincial y por el jefe político que tenía derecho a presidir el Ayuntamiento. Todo ello no ... (ver texto completo)
Por otra parte, el Ayuntamiento carecía de una independencia real al estar supervisada su actividad por la Diputación Provincial y por el jefe político que tenía derecho a presidir el Ayuntamiento. Todo ello no ... (ver texto completo)