El sábado anterior a la fiesta, las mozas del pueblo acostumbran adornar la imagen de la virgen para que luzca sus mejores galas en la precesió. A continuación, la autoridad del pueblo procederá a la quema de la traca pirotécnica que anuncia el comienzo oficial de la fiesta.
Cantoral se encuentra se encuentra en la antesala de sus fiestas
Mas allá que la patrona de la parroquia y, sin menospreciar a Santa Ana, la Virgén del Pilar, con su ermita en la plaza, absorbe todo el cariño de los feligreses del pueblo, que cada año la tratan como auténtica madre.
Esta devoción que se ha ido trasmitiendo a través de generaciones, desdee, al menos, el año 1700, fecha en la que se poseen las primeras pruebas de que se celebraba esta Fiesta en honor a la VIRGEN.
Una tradición de siglos con arraigo popular.
Este pequeño pueblo, al pie de la sierra del brezo, revive una celebración religiosa muy tradicional y anterior al año 1700.
La devoción a la Virgén del Pilar, la Pilarica, constituye una tradición de gran arraigo entre sus moradores.
pepin espero que este verano podamos repetir y espero poder subir.
"Coge, señor, mi abundancia.
mientras se queda en el viento
el olor del corazón.
En cantoral, como en tantos lugares, el recuerdo resucita el pasado, mandar un homenaje en forma de recuerdo, bien de plegaria, o con flores, recordar esa vida y la memoria de nuestraos antepasados.
Una cruz vieja. Un humilde labrador de rodillas en el camposanto. Suenan las campanas de la vieja iglesia de Santa Ana.
Y más alla de las cumbrdes se encuentra nuestro señor, mas alla y más arriba aún más arriba esta Él.
¡Cantoral!. llevas en tus entrañas muchos dolores, muchas ausencias, muchos nombres, muchos olvidos, muchos heroismos callados.
Eres testigo de nuestra historia porque aprendiste a rezar al son de la campana de nuestra iglesia de Santa Ana.
"Por los caminos dormidos
el viento se fue riendo."
Y, en la plaza, la hornacina de la Virgen del Pilar de 1817. Hoy vengo a tu casa virgen buena.
"Que no hay caliz que la contenga, que no hay golondrinas que las beban".
Cementerio e iglesia. Sepulcro y altar. Metas de peregrinos y de rutas nuevas. Misterios de Dios. Ojos que miran... Y una suplivca emocionada. Recuerdos muchos recuerdos y muchos nombres.
La era arde de sed. Las vacas,, los bueyes y los trillos corren redondos en un apoteosis de amarillo.
Encima triunfa el azul. Hay un aíre estatico que huele a reciedumbre, a sol, a serranía próxima. Dos bueyes sueñan bastos, junto a botijos reventones. Mientras los hombres canturrean hondo... Fe y vigor.
Atardeceres. Madurez de ora, Paz, tierra. Tierra con bravura de cumbres, con cansancio de llanura. El sol, desplomado en poemas de piedra, se desgrana pajizo.
"El viejo dice miradas a un verde pájaro quieto en cuyas plumas el solhace dioses y hace juegos".
En el llano, pardos montaraces, gris de peña, ocre de camino.
Una loma sugiere prisas apagadas, breves, con pereza de cuestas.
En las lejanías reposa un horizonte líneas exiguas.
"Arriba en el cielo gira
una herradura de plata".
Viene de ... (ver texto completo)
Campos verdes. Ganados que pastan. Vida ruda. Valles frescos con río cristalino.
"No soy yo quien va por esos valles, van ellos por mi sangre al caminar"
He esperado ansioso el olor de las estaciones. El color verde y exuberante de la primavera. El color dorado y trasparente del verano. El color ocre-amarillo y triste del otoño. El color blancuzco y mortecino de las escarchas y nieves del invierno.
Todo esto, luz, color y sobre todo serntimiento, me ha movido a hacer esta exposición de mis recuerdos.