Yo fuí varios
veranos a Villalbeto con mis tios, aunque mis padres son de
pueblos cercanos siempre hacía lo posible para escaparme a este lugar donde la gente se hacía cercana. Este año he hecho el propósito de visitar de nuevo este lugar de la infancia, que me permitió corretear, jugar con los renancuajos, subirnos al
campanario... Y un sin fin de travesuras. Gracias por esos veranos
PALENCIA.