AGUILAR DE CAMPOO: CHARO, las gracias te las damos a tí. Leerte es, siempre,...

Tienes mucha razón ANTONIO, y yo me pregunto con José María Gabriel y Galán en su poesía "La Pedrada"... ¿Somos los hombres de hoy aquellos niños de ayer?.
Todo ha cambiado, pero sigo considerando que no es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita.
Recuerdo a mi padre que con aquella admirable nobleza y entereza de ánimo propia de aquellos hombres curtidos por la vida dura y sacrificada de "aquellos durísimos años que les tocó vivir". Un día frio, como sólo sabe hacerlo por esta tierra mia, comenzaba a navar cuando llegando a casa despues de moler, con dos talegas de harina y otras tantas de salvado, miró al cielo y dijo: "ya pueden caer chuzos de punta que a mis hijos pan no les va a faltar". ¿Sabes lo que había en casa además del harina, que era pan sin "fabricar"?... Un cerdo recien matado echado en sal y una hornera llena de patatas. ¡Ese era todo "su capital"!, pero estaba feliz por que contaba con lo justo y necesario para sobrevivir a una fuerte nevada.
Gracias por permitirme esplayarme un poco y por tener la paciencia de leerme.
Un abrazo agradecido por esta y por todas y cada una de las poesias que nos regalas.

CHARO, las gracias te las damos a tí. Leerte es, siempre, un placer. Te expresas con sencillez y da gusto recibir tus mensajes.
Lo que cuentas de tu Padre, es la pura realidad. Teniendo lo mínimo para comer, ya eran felices. Eran de otra razo. ¡Fíjate tu Padre! Con el saco de harina, ya estaba todo listo, ¡igual que ahora! Tenemos de todo y nos falta lo principal, -esa alegría de vivir-
Un abrazo CHARO y sigue esplayándote, que me encanta. Os dejo estas letrillas.
CABEZA O CORAZÓN

Viene el sol por la mañana
En busca de las montañas
Y yo, buscándote a ti
Pues mi corazón me engaña

Palpita y me va diciendo
Que te tengo que querer
Y mi cabeza me dice
Que no te puedo tener

Tus besos los tengo frescos
Dentro de mi corazón
Mi cabeza, sin embargo
Dejo libre la prisión

¿A quién debo echarle cuenta?
En esta guerra infernal
A un corazón, que palpita
O esta cabeza torcal

Me debato entre dos mundos
Sin saber cual escoger
Entre amor y desamor
El querer o no querer

Cuando le veo su cara
Mi duda se desvanece
Y mi cabeza ve claro
Todo lo que me acontece

Mi duda surge al no verla
El corazón está en vela
Sin saber lo que le pasa
Y mi cabeza recela

Si ella estuviese a mi lado
Le hablaría a mi corazón
Serenando mi cabeza
Y llenando mi prisión
A. E. I.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
¡Qué bonita poesía ANTONIO!... ¡Si es que los andaluces teneis gracia para todo!. Por ésta amada tierruca mia somos muy abiertos, pero somos secos, por lo menos ese es el concepto que la gente de fuera tiene de nosotros. Somos el producto de una tierra durísima, sacrificada y muy fria. No obstante, tambien somos por norma general gentes nobles, de buen caracter y acogedores.
Un agradecido chaval, y saludos a todos/as.