ya estamos descontando los días que nos faltan para ver mi calle aunque sea sin nieve, cuanto e corrido por este sitio y sus alrededores, la merienda me la tiraban desde la ventana para no perder tiempo y seguir jugando; la mejor dieta para no estar gordo es quemar mas calorías de las que ingieres por eso en aquella época no tenía mas que huesos y como decían mis hermanas cuando me lavaban con mas mataduras que el caballo del fresquero, así llamaban al que iba por las calles a vender el pescado,
... (ver texto completo)
Que bien recuerdas todo Tino, me encanta oirtelo de vez en cuando, siempre que la pongo (la
foto) pienso en ti en Amablin, en Raul, y otros que tanto quiero, tu sigue contando esas historias ¡tan bonitas! un monton de besines a todos,