Hasta que uno no sienta la verdadera alegría de
Navidad, no existe, todo lo demas es apariencia, muchos
adornos. Por que no son los adornos, no es la
nieve, no es el
árbol, ni la
chimenea. La Navidad es el calor que vuelve a cada uno de nosotros. La generosidad de compartirla con otros y la fuerza para seguir adelante, no es justo que mientras unos festejamos estas
fiestas, otros no tengan nada que meter en sus desnutridos cuerpos. Esto es parte del mundo globalizado en el cuál vivímos, riquezas
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