Es lamentable que al final los que menos recursos tenemos, debamos irnos de nuestra tierra para buscarnos los garbanzos.
Mientras, los niños bien, se quedan en su casita comodamente acaparando las escasas oportunidades de ocio y negocio que surgen en esta ciudad que me vio nacer.
Mientras, los niños bien, se quedan en su casita comodamente acaparando las escasas oportunidades de ocio y negocio que surgen en esta ciudad que me vio nacer.