Berta tienes razón, con 9 años ya son mayorcitos para asimilar un partido, han perdido y ellos ya saben el porque de las cosas, y ellos ya piensan que para ganar hay que jugar mas, y entonces hacen lo que dices tu esperar que llegue otro partido para ver si pueden ganar y haber si pueden jugar mas, pero si cuando son mas pequeños que lloreras se cogen cuando pierden un partido,
un abrazo
Por eso hay que consolarlos, pobrecines, Iker lo va asimilando bien, es razonable y aunque nunca quiere perder, ya no llora, bueno a pensar que falta menos para
Navidad, y hay que sonreir, que los niños vean alegría siempre, un abrazo