Efectivamente, tienes razón, Anónima. La Ascensión y las Angustias eran las
fiestas propias de
Puente, pues la de
San Ignacio se reservaba, es un decir, para los veraneantes que acudíamos al
pueblo: Emilio Monray, los Eizaguirre, nosotros mismos...
Hubo "sanignacios" muy brillantes, por ejemplo, aquellos en los que la
familia Rueda llevaba orquesta a su café. Para nosotros, San ignacio constituía una
fiesta de despedida, pues la llegada de agosto nos devolvía a Bilbao y a su Semana Grande.
Me
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