Sobre las andas, la pareja de bueyes ara que ara y el
santo con sus espigas entre las manos reza que reza.
San Isidro, patrón de los labradores, año tras año rememorando el milagro y bendiciendo las cosechas, ahora te pedimos que protejas esta especie que está en
vías de extinguirse, unos por buenos y agotados y otros por malos, que cada vez quedan menos con callos en las manos.
Corazón noble y esperanzado del hombre del
campo que entregas el esfuerzo sin medida y paciente esperas ver en
verano ... (ver texto completo)