LUCES, LUCES, todo luces, las que ponen para deslumbrarnos.
Caras sonrientes, poses buscadas, sonrisas de dentista, blancas, frías, finas.
Trajes de festejar,
fotos para la
familia, para engañar
amigos, bolsillos vacíos, almas secas, como pellejos colgados a secar en un varal.
Tantos deseos buenos, deseados con palabras vacías, gastadas, tres frases hechas que no dicen nada. Nos espera un mañana impreciso, temeroso, oprimido, sin libertad de las palabras ni de las obras, abundantísima carne de
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