CASTILFALE (León)


La famosa torre
CRÍTICA. HECHOS.- Pero debemos mandar e mandamos, que yendo la dicha doña Ines de Guzman, o el señor que fuere del dicho lugar a le visitar, sea el dicho Concejo, vecinos e moradores a el obligados a le dar posada, para él y sus criados que allí fueren una vez en ela año y por ocho días e no más;
En lo demas pedido e demandado por parte del dicho Concejo, debemos de absolver y absolvemos, a la dicha doña Ines de Guzman y sus hijos, y damosla por libre e quito de ello, e no hacemos condenación de costas e por esta nuestra sentencia definitiva ansi lo pronunciamos y mandamos……………………… La cual dicha sentencia, fue dada e
pronunciada por los nuestros dichos Oidores estando en Audiencia publica en la dicha villa de Valladolid a diez y nueve dias del mes de junio de mil quinientos cuarenta y cinco.”

Condenaron a doña Inés de Guzmán en esta menudencias, pero quedaron en píe las setenta y cinco cargas de pan de rediezmo.
En tiempo de don Pedro Barba Osorio, les embargan bienes del Concejo y de vecinos particulares. Estos ya se arreglaban para que encontraran poca cosa que embargar. El porquero no llevaba puercos, y las vacas y jatos los escondía donde podían.
Los vecinos tampoco solían estar en casa y solo quedaba por allí alguna muchacha cuidando de ella. Embargaban lo que podía. Algo de vino, y una cosa que me llama la atención es que lo tenían en casa y no en las bodegas, trigo, cebada y ropa. A un posible antepasado mío, -Francisco de Barrientos-, le embargaron dos briales de seda, y creo que una cubierta de cama buena. Esto por el año de mil quinientos sesenta y seis.
FALLO DEL PLEITO.-21.- I “Debemos condenar e condenamos, a la dicha doña Inés de Guzman e sus hijos a que de agora, ni de aquí adelante, no lleven ni repartan a los vecinos de dicho lugar, ni alguno de ellos, la gallina e medio real contenido en la demanda, en ansi mismo, a que agora y de aquí adelante, dejen al dicho Concejo, vecinos y moradores del, usar e aprovecharse de los término publicos y concejiles de dicho lugar e no les pongan sobre ello impedimento, escepto del monte y de las tierras que se dicen Marias, a lo cual declaramos que no tienen aprovechamiento ni derecho alguno el dicho Concejo: e ansi mismo condenamos a la dicha doña Inés de Guzman o a sus hijos, a que dejen e consientan al dicho Concejo, vecinos e moradores del, nombraren cada un año, Alcalde y regidores e procuradores para el dicho Concejo, con que así nombrados y elegidos, la dicha doña Ines de Guzman es sus hijos, o el Merino por ellos puesto reciban el juramento acostumbrado y entreguen las varas a los que ansi fueran nombrados..

Otrosi; la debemos condenar y condenamos, a que no apremie a los vecinos del dicho lugar, a que vayan a moler a los molinos de la dicha doña Ines y sus hijos y los dejen libremente ir a moler donde quisieran y por bien tubieren; y en cuanto a la fuente perenal que el dicho Concejo dice que les ha tomado para una huerta, que debemos mandar y mandamos, que ambas las dichas partes se aprovechen libremente de la dicha fuente, e ansi mismo condenamos a la dicha doña Ines y a sus hijos, a que dejen al dicho Concejo, arrendar la hoja de las viñas y no les pongan sobre ello impedimento alguno, e ansi mismo a que no compelan ni apremien al dicho Concejo e vecinos del cicho lugar, a que lleven con sus bueies y carros, madera alguna a los molinos de dicha doña Inés de Guzmán e sus hijos; y en cuanto a las posada y huéspedes y ropa que el dicho Concejo dice que la dicha doña Ines y sus hijos les hechan y lleban, debemos condenar y ciondenamos a la dicha doña Ines y sus hijos, a que de agora ni de aquí adelante, no echen los dichos huéspedes a los vecinos del dicho lugar, ni los tomen ni pidan ropa alguna:.
Pero debemos mandar e mandamos, que yendo la dicha doña Ines de Guzman, o el señor que fuere del dicho lugar a le visitar, sea el dicho Concejo, vecinos e moradores a el obligados a le dar posada, para él y sus criados que allí fueren una vez en el año y por ocho días e no más
¿Tanto costará su arreglo?
Creo que será costoso. Tendrían que fabricar unos millares de ladrillos de fabricación manual, intentando imitar a los que ahora conserva. Volver a rehacer el interior, que creo adobe, construir una escalera para el campanario, retornar las campanas que fueron a parar a San Juan Degollado y en ésta colocar otras... Hacer esto con los medios modernos no es imposible, pero sí costoso... Pero creo que no tanto como en origen, viendo los muchísimos huecos de las paredes que quedan y que la madera no es nada abundante en la zona, aunque en la alta edad Media, seguro que había mucha más.
Se me ocurre que las campanas que eran de esta torre, tienen que dar la pista aproximada de su año de construcción...
¿Tanto costará su arreglo?
PLEITOS DE LOS SIGLOS XVI-XVII.-20.- Fueron varios pleitos, pero, el principal, fue sobre setenta y cinco cargas de pan, que llamaban de rediezmo. Empezó en el año 1527, y no terminó hasta 1613. Casi un siglo de tira y afloja, en que los señores de la villa alegaban razones para cobrar las setenta y cinco cargas de pan, y el concejo y vecinos pecheros, alegaban las suyas, para no pagarlas.
En este espacio de tiempo, la villa va cambiando de señores. Se van sucediendo unos a otros, dentro de la misma familia. Ochenta y tantos, casi noventa años, son muchos años y la muerte va segando vidas. El concejo y vecinos pecheros que empezaron el pleito, tampoco fueron los que lo terminaron.
Durante el señorío de doña Inés de Guzmán y de su hijo, don Pedro Barba Osorio, debió de ser el período más enconado de los pleitos. Copio parte de una “condenación” que hacen a doña Inés de Guzmán en Valladolid.
SEÑORES DE CASTILFALÉ-siglos XVI-XVII.- 19.- Castilfalé tuvo sus señores. Solo tengo noticias de ellos de 1527 a 1613. Esto gracias a un pleito, que sostuvieron con el concejo y vecinos particulares pecheros, de la villa, y del que quedan noticias, en un viejo libro. Los señores que cita son los siguientes:

Don Luís Barba y doña Isabel Casunza 1527.

Doña Inés de Guzmán, esposa de don Juan Barba y madre y curadora de sus hijos, entre ellos de don Pedro Barba Osorio. 1545-1552.

Don Pedro Barba ... (ver texto completo)
Lo que le gustaría a mi madre haber visto esto...
SEÑORES DE CASTILFALÉ-siglos XVI-XVII.- 19.- Castilfalé tuvo sus señores. Solo tengo noticias de ellos de 1527 a 1613. Esto gracias a un pleito, que sostuvieron con el concejo y vecinos particulares pecheros, de la villa, y del que quedan noticias, en un viejo libro. Los señores que cita son los siguientes:

Don Luís Barba y doña Isabel Casunza 1527.

Doña Inés de Guzmán, esposa de don Juan Barba y madre y curadora de sus hijos, entre ellos de don Pedro Barba Osorio. 1545-1552.

Don Pedro Barba Osorio, 1559.

Doña Brianda de Mendoza, mujer que fue de don Diego Barba. 1585-1590.

Don Pedro Sarmiento Pacheco y doña Francisca Sarmiento de Mendoza 1610-1613.

Por lo menos, desde don Pedro Barba Osorio, son también señores de Castrofuerte.

Esta doña Francisca Sarmiento de Mendoza, creo que es hija de don Diego Barba y doña Brianda de Mendoza, porque, en algún lugar la llama, doña Francisca Barba de Mendoza. Según eso, la que heredó el señorío de las villas de Castrillo de Falé y Castrofuerte, fue doña Francisca, y no su esposo.
Yo conocí las de carbón y el calorín era distinto a los adelantos de hoy.
RECUERDOS DE SU MADRE.-- 18.- Esto, tuvo que ser hace muchos años. Mucho antes que la familia Díaz Caneja, se estableciese en Castilfalé. Le oí decir a mi madre que, cuando ella era niña, vivía en la “Casona” una Sra. A la que llamaban, la Señora abogada. No sé que fue de ella.
De estos recuerdos de mi madre puede hacer ya más de noventa años. Que la “Casona” fue una casa señorial, no cabe duda. Se conoce que estaba ya ruinosa. La derribaron y vendieron materiales de derribo. La casa de mis padres ... (ver texto completo)
Que maravilla tener todos esos recuerdos y a través de los escritos de una Madre.

Saludos
RECUERDOS DE SU MADRE.-- 18.- Esto, tuvo que ser hace muchos años. Mucho antes que la familia Díaz Caneja, se estableciese en Castilfalé. Le oí decir a mi madre que, cuando ella era niña, vivía en la “Casona” una Sra. A la que llamaban, la Señora abogada. No sé que fue de ella.
De estos recuerdos de mi madre puede hacer ya más de noventa años. Que la “Casona” fue una casa señorial, no cabe duda. Se conoce que estaba ya ruinosa. La derribaron y vendieron materiales de derribo. La casa de mis padres fue primero de mis abuelos, y en tiempos de éstos, pusieron en ella una puerta, que había pertenecido a aquella y que les darían por poco dinero. En la casona era la puerta del “medio”. Es decir, la que comunicaba el portal con el interior de la casa.
En casa de mis abuelos, la pusieron de puerta trasera, que así llaman allí aquella por donde entran los animales. Era muy claveteada, de una sola hoja, pero ancha. Por lo menos de un metro diez o un metro quince centímetros. Y un marco de unos veinte, todo alrededor, también en la parte de abajo.
En otra casa del pueblo, conocí otra puerta, que me han dicho, no hace mucho, que perteneció a aquella, casa, pero que, en la casona, había sido la puerta de un balcón. En la casa que cito, la pusieron de “adelante”, que así llaman a la puerta por donde entran las personas. Vive ahora en ella uno de mis sobrinos, Arsenio Fernández Riol. Las dos, hace muchos años que han desaparecido. Fueron sustituidas por otras más modernas. En una pequeña parte del solar de la “Casona”, también hace muchos años. Hicieron una casa de tipo moderno.
LUGARES DEL PUEBLO.-17.- los lugares del pueblo, siempre me ha intrigado, y pienso, si en tiempos muy remotos, no cultivaron por allí algo de cáñamo. El terreno no es nada bueno para esa clase de cultivo, pero, el lugar que lleva ese nombre. Y que conocí sin forrar de cemento, era muy a propósito para atajar el agua, embalsarla y poner, en remojo, algo en ella.
¿Fue primero cáñamo y mucho más tarde lino lo que sembraron? Bien pudiera ser. Porque dicen, que en Castilfalé, hubo un molino de aceite de linaza, que perteneció a la familia Díaz Caneja. Esto tiene muchos visos de verdad. Conocí dos enormes piedras de molino, que estaban a la puerta de dos descendientes de esa familia. No sé que habrá sido ahora de ellas. Si había linaza que moler, señal de que, por allí, sembraban lino. Hay que tener en cuenta, que con la dificultad que tenían para transportar cosas, procuraran producir lo que necesitaban.
También está el “Cumbre”, que allí, por lo visto, es masculino. Junto al “Cumbre”, y casi en lo más alto del pueblo, había un solar, que llamábamos la Casona. El solar era grande, y, cuando lo recuerdo, conservaba y seguirá conservando todavía, los cimientos y un zócalo de piedra. En el tiempo en que pudo ser construida, todas las demás casas eran de adobe. Eso quiere decir, que ésta perteneció a una familia más notable y con
más dinero. Es muy posible que la mandara construir el Señor del pueblo, o alguno de sus familiares.
MAS RECUERSOS DE NIÑA.-16.- En una “calleja” que va de la plaza al “juego” de pelota, está la casa que fue de mis padres. Vive en ella mi hermana Adelina. (1).
La escuela está ahora vacía. Los niños los llevan en un autocar a Valencia de Don Juan, donde han hecho una concentración escolar.

Junto a la escuela y el “juego”, hay un pequeño callejón sin salida, que allí llaman el “Carrapito”. No sé quien le puso ese nombre tan “chusco”, pero debe llamarse así desde tiempo inmemorial.
Otros lugares del pueblo nombrados, son la Panera, acaso la del Pósito, el “Cañamero”, por donde salen las aguas de lluvia. Las “Peñas” que tienen un poco de forma de anfiteatro, y un buen desnivel para bajar a lo que llaman los huertos, y donde está la fuente de agua potable, el pozo artesiano, y el “pilón” o “alberque”, donde beben los animales.
El camino no era nada bueno para surtirse de agua, las familias que no tenían pozo en casa. Hace ya algunos años que, en el pueblo, tiene alcantarillado y agua corriente en las casas. Ha sido una mejora muy importante.

1.-Ya murió
RECUERDOS DE NIÑA.- 15.- De ordinario lo dirigía el sacristán con algún monaguillo, y entonces la cosa marchaba sobre ruedas. Pero algún año, dos o tres mozos pedían permiso al Sr. Cura para cantarlo ellos. Este no se atrevía a negarse y el cántico no iba tan bien. Poco acostumbrados a dirigir rezos, y un tanto nerviosos, alguna vez se “trabucaban”, y en la Iglesia da la risa con mucha facilidad.

En la plaza, hacen los hombres un poco de tertulia los domingos y días de fiesta, a la salida de misa y del rosario. Forman corros y charlan un rato. Los chicos jugábamos, más que en la plaza, en lo que llamaban el juego de pelota. Supongo que seguirán llamándolo así, aunque el frontón ya hace años que ha desaparecido. El famoso frontón, que hicieron con los ladrillos que quitaron de la torre de las eras. Estaba junto a la escuela. Allí esperábamos a que el sonido de la campanilla nos llamara, para entrar en clase. Jugábamos también en el recreo, y cuando los días eran ya largos, volvíamos allá por la tarde, después de la clase, y de ir a casa por la merienda. La merienda era un trozo de pan solo, pero que nos sabía a gloria.
Cuantos lindos recuerdos de mi infancia me trae esa "4 Latas"! Las que fabricaban aquí en Argentina cortaban el palier y te dejaban de a pie, pero con mis padres y mis hermanos conocimos lugares tan hermosos como poco accesibles, en un estado de pureza que ya casi no se encuentra...
Tengo muchos recuerdos de la Tobas, (nombre científico Onopordum Acanthium) cosa que he sabido de mayor. Cuando tenía diez o doce años, en Castilfalé, como en todos los pueblos de entonces, había una buena cantidad de burros/as. En casa de mis abuelos no había ninguno, pero los que han vivido en un pueblo, saben que se prestaban gratuitamente al que lo necesitara. Yo he montado en ellos cantidad de veces, para traer uvas de las viñas… y sobre todo para acompañar a monjitas a recorrer pueblos en busca de donaciones comestibles. Pero había uno que era un borrico diablo. Montarme en él y ni voces, ni palos. El corría hacia las Tobas (hasta 2 metros de altura) para que me pinchara y me apeara, algo que tenía que hacer necesariamente. Y de paso, tenía la boca tan dura (es un cardo) darles buenos bocados…