DELICIOSA "GABARDINA"

Para rebozar gambas, verduras u otros alimentos, la clave está en la mezcla de los ingrediente y las cantidades que son: 150 g de harina, 15 g de levadura de panadería, 1/2 cucharadita de sal y medio litro de agua. Mezcla los ingredientes y déjalos reposar media hora cubiertos con un trapo. Después solo tienes que introducir el alimento y freírlo.
CORDERO

Si en casa no os gusta el sabor de la carne de cordero, podéis matizarla un poco si la rociáis en crudo con un chorrito de vinagre de vino tinto diluido en un chorrito de agua.
CONSERVA MEJOR LOS ESPÁRRAGOS FRESCOS

Se conservarán en buen estado durante 48 horas siempre que los envuelvas en un paño húmedo y los conserves de pié, con la punta hacia arriba. Si no lo haces, podría volverse duros antes de tiempo.
CONSERVAR LA PIÑA

La mejor forma de degustar el sabor de una piña es comprarla en su punto, sin zonas blandas y con el penacho verde brillante y terso. Pero es importante no conservarla en el frigorífico, porque el exceso de frío hace que su pulpa se vuelva blanda (sin madurar). Por eso, conservarla fuera del frigorífico e introducirla sólo cuando se vaya a consumir, para enfriarla un poco.
CONSERVAR EL CHOCOLATE

El truco para que se conserve en perfecto estado y para que siempre esté delicioso a la hora de saborearlo consiste en conservarlo entre 15 y 18ºC: si hace demasiado calor es mejor introducirlo en el frigorífico, en la zona de menos frío y dentro de un recipiente hermético para protegerlo de olores y que el frío no lo haga cristalizar.
CONSERVAR CEBOLLAS

Si partes una cebolla, previendo que sólo usarás la mitad, envuelve el trozo sobrante en papel de aluminio e introdúcelo en el frigorífico.
CONSERVAR CARNE

Para que se conserve durante mas tiempo en el frigorífico de casa sin que empiece a desprender mal olor. La introduces en un recipiente que tenga una rejilla en la base, para que los jugos que vaya soltando no acaben estropeando la pieza de carne. Colócala en la parte mas fría de la nevera.
CONSERVA LOS AROMAS

Si te gusta cocinar con hierbas aromáticas y prefieres que sean frescas, has un acopio de ellas en el congelador. Pica bien perejil, romero, mejorana o la hierba que prefieras tras lavar y secar bien las hojas. Después introdúcelas por separado en unos trocitos de papel de aluminio y mételos en el congelador. Cuando las necesites solo tendrás que retirar la porción de hierba que desees y utilizarla directamente en el guiso, sin necesidad de descongelar.
COLIFLOR SIN OLOR

Para evitar que el olor a coliflor inunde tu cocina cuando la estás cocinando, introduce en el agua de cocción un puñadito de comino.
COCINAR RAPE

El rape es un pescado que, por sus especiales características, casi siempre se encoge o se riza al cocinarlo. Un truco muy sencillo pero efectivo para que mantenga su buen aspecto al cocerlo es el de eliminar las pieles que lo envuelven.
COCER BOGAVANTE

Se debería cocer siempre en agua de mar, pero si no la tienes a mano, lo ideal es utilizar agua del grifo en la que disolverás unos 40 g. de sal gorda. Antes de poner a cocer el bogavante, la sal debe estar bien disuelta.
CLARAS FIRMES

Añade una pizca de bicarbonato durante el batido: no se altera el sabor y le dará mucha mayor consistencia.
CERDO ASADO

Cuando vayas a asar carne de cerdo en el horno, además de precalentar el horno, riega la carne de vez en cuando con cerveza: conseguirás una costra dorada muy bonita y un delicioso sabor.
CEBOLLA QUE PICA

Si las vas a consumir crudas, déjalas ya cortadas en un remojo de agua fría durante media hora aproximadamente y, a continuación, escúrrelas bien; si las vas a guisar, introdúcelas en una cacerola con agua hirviendo durante 3 minutos y retíralas del agua pasado ese tiempo.
CALAMARES MAS BLANDOS

Se escaldan las anillas y los tentáculos (siempre bien limpios y cortados) en agua hirviendo salada durante 5 minutos. Después, escúrrelos completamente y sofríelos en una sartén antiadherente con abundante aceite caliente.
Si quieres que los calamares a la romana que vas a preparar queden mucho mas esponjosos, bate el huevo y añade un buen chorro de zumo de limón. Aparte mezcla la harina con un poco de levadura en polvo.