Dos monjas eran muy amigas. Un día tuvieron que separarse para ayudar a los niños pobres. Una se fue a África, la otra a Sudamérica. ¿Cómo se llamaban las monjas?

Por teléfono
Más vale prevenir que currar.
El dinero no da la felicidad, pero aplaca los nervios.
Árbol que nace torcido, perro que mea jodido.
El que ríe último, probablemente no ha entendido el chiste.
Errar es humano, pero echarle la culpa al otro es más humano todavía.
Más vale tarde... porque por la mañana duermo.
El que siembra vientos... Está mal del estómago.
Sobre que éramos pocos... van a clonar a la abuela.
No por mucho madrugar se ven las vacas en camisón...
La última voz audible antes de la explosión del mundo será la de un experto que diga: es técnicamente imposible.
La vejez no es mala si considera uno la alternativa.
Lo peor que puede hacerse es cruzar un precipicio de dos saltos.
Cuando soy buena, soy buena. Cuando soy mala, soy mejor.
Un flirteo es como una pastilla: nadie puede predecir sus efectos secundarios.