Acaricié tu cuerpo de guitarra
para escuchar la hermosa melodía
que brotaba risueña de tu boca;
templé las trenzas rubias de tu pelo
y comenzó un concierto entre los dos.
Se escucharon campanas y guirnaldas,
fuentes de blancas sales esparcidas
recorriendo las piernas enredadas,
el sudor se mezclaba en nuestros pechos
unidos que sintieron el calor, ... (ver texto completo)
para escuchar la hermosa melodía
que brotaba risueña de tu boca;
templé las trenzas rubias de tu pelo
y comenzó un concierto entre los dos.
Se escucharon campanas y guirnaldas,
fuentes de blancas sales esparcidas
recorriendo las piernas enredadas,
el sudor se mezclaba en nuestros pechos
unidos que sintieron el calor, ... (ver texto completo)